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Autor Tema: [Vampiro: La Mascarada] Descendiendo por la Torre de Marfil  (Leído 1510 veces)

Sigbert

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[Vampiro: La Mascarada] Descendiendo por la Torre de Marfil
« en: Agosto 09, 2015, 11:12:45 am »
Propios y extraños dejan pasar sus no vidas a la sombra de la Camarilla, la Torre de Marfil, sin saber más que lo imprescindible de sus entresijos para salir adelante, pero aún así todos han oído mencionar palabras y cargos que apenas son capaces de explicar. La organización en la Camarilla es de una estructura típicamente jerárquica, desde el Círculo Interior hasta la gran masa de Vástagos que conforman su base.

En este post se hace un repaso por todas las instituciones que la conforman, desde la cúspide hasta la base. Cualquier Vástago que quiera conocer dónde se ha metido (no es algo que se suela elegir), al menos puede hacerse una idea general.
 

Sigbert

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Re:[Vampiro: La Mascarada] Descendiendo por la Torre de Marfil
« Respuesta #1 en: Agosto 09, 2015, 11:13:04 am »
El Círculo Interior.



Este es el verdadero corazón de la Camarilla, cuyos primeros integrantes fueron los Fundadores de la secta. Se representa que son "los más antiguos de cada clan" los que pertenecen a este selecto grupo, pero nadie sabe a ciencia cierta quién pertenece o no al Círculo salvo tal vez sus componentes y algún Justicar. Lo único seguro, es que hay representantes de todos los clanes que forman la secta.

Se reúnen cada 13 años en un lugar secreto y discuten las líneas generales de actuación de la secta, eligiendo y deponiendo Justicar, considerando castigos y negocianco entre sí los asuntos que afectan a toda la organización. No se sabe con certeza a qué dedican el resto de su tiempo estos poderosos Vástagos, aunque se les supone en contacto con sus clanes, los Justicar y la política general de la Camarlla.

Al igual que premian los esfuerzos de algunos que consigan grandes logros para la secta, su furia es igual de aterradora, siendo el mayor castigo la inclusión en la temida Lista Roja de la Camarilla. Esta lista está formada por Vástagos a los que se condena a una Caza de Sangre por parte de toda la Camarilla debido a los horribles crímenes perpetrados contra ella y dura para siempre.


Los Justicar


Estos poderosos Vástagos son nombrados por el Círculo Interior para ser sus ojos, oídos, manos y, de vez en cuando, puños. El nombramiento es un proceso largo y arduo para conseguir nombrar al candidato más adecuado en el cargo, sin duda el más importante al que un vampiro puede aspirar en la secta. Con demasiada frecuencia son las negociaciones y "arreglos" los que hacen llegar a un candidato en concreto, pero a veces incluso se consigue que vampiros realmente dignos ostenten esta condición, aunque en la mayor parte de los casos, los elegidos se toman el nombramiento y sus responsabilidades con gran seriedad.

Los Justicar cuentan con un poder inmenso sobre la Estirpe. Sólo ellos tienen la última palabra en decisiones que impliquen las Tradiciones y en los asuntos que afecten directamente a la Camarilla, salvo intervención del Círculo Interior.

Los Justicar pueden convocar Cónclaves para juzgar acerc de algún asunto de alto nivel y no es algo particularmente sensato dejar de acudir a ellos. Fuera aparte del asunto a tratar, son reuniones sociales donde los vampiros pueden relacionarse entre sí a mayor nivel que en el Elíseo de una ciudad y permite ver de primera mano cómo trabaja la secta a la que pertenecen.

El inmenso poder de los Justicar les permite deponer príncipes, llamar a las armas a la Camarilla contra alguno de sus enemigos y ayudar a mantener su posición a ciertos Vástagos particularmente desesperados. Solo un Justicar puede poner en duda el dictamen de otro. Pocas veces se ha dado el caso de luchas internas entre varios Justicar, pero debido al gran poder personal de estos Vástagos, su furia puede arrollar incluso varias ciudades enteras en el proceso.

En el último Cónclave del Círculo Interior, estos fueron los Justicar nombrados:

-Jaroslav Pascek, Brujah.
-Maris Streck, Malkavian.
-Cock Robin, Nosferatu.
-Madame Guil, Toreador.
-Anastasz di Zagreb, Tremere.
-Lucinde, Ventrue.

Con excepción de Madame Guil, antigua Arconte de la secta, todos son de nuevo nombramiento. También fue nombrado Justicar Xaviar, del clan Gangrel, pero la marcha de este clan de la Camarilla, ha hecho que su número se haya reducido a seis miembros.
 

Sigbert

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Re:[Vampiro: La Mascarada] Descendiendo por la Torre de Marfil
« Respuesta #2 en: Agosto 09, 2015, 11:13:22 am »
Los Arcontes.


Los Arcontes son los secuaces del Justicar, listos para actuar en su nombre para cualquier cosa que les sea ordenada. Como ningún Justicar puede estar en todos sitios a la vez y su número es reducido teniendo en cuenta que se encargan de asuntos en cualquier parte del Mundo, necesitan de la ayuda de estos Vástagos para imponer su Ley cuando ellos no pueden personarse en el lugar.

Este cargo nació con ese nombre a fines del XVII, aunque anteriormente existía el puesto. Normalmente los Arcontes son elegidos entre los Ancillae y Antiguos "jóvenes", que muestran las capacidades que el Justicar en cuestión considera necesarias para uno de sus elegidos, siendo su número variable según las necesidades de cada Justicar, aunque no suelen ser más de 7 u 8. No tienen tampoco una duración en el cargo predeterminada, aunque no tienen mucha facilidad para "despedirse" por propio deseo sino que es el Justicar el que decide si puede o no dejar el cargo.

Todos los Arcontes están Vinculados fuertemente al Justicar. Esto es necesario principalmente por motivos de seguridad de éste, pues necesita saber que puede confiar en sus esbirros para cualquier situación y que no revelarán los secretos que guardan ante cualquier presión. Los Arcontes no siempre llegan a una ciudad presentándose como tales en el Elíseo o ante el Príncipe, en la mayoría de los casos sus misiones tienen un carácter secreto y si son descubiertos no tienen forma de garantizar que realmente son quienes dicen ser, por lo que muchos son ejecutados antes de poder demostrarlo. Siendo un trabajo difícil, permite a los Vástagos más avispados ganar una base de poder dentro de la secta y un mentor poderoso que les ayude en más de una ocasión.


El Príncipe.



En principio, el Príncipe se considera la voz de la Camarilla en la ciudad que gobierna, se encarga de mantener las leyes y la paz, tomando cartas en el asunto de la seguridad de ésta y manteniendo el orden cada vez que sea necesario. El Príncipe tiene muchas labores, incluyendo las de diplomático, comandante en jefe, legislador, mecenas, juez y guardían de las Tradiciones. El puesto solía reacer en el vampiro más fuerte en una región determinada sobre la que éste reclamaba el dominio, pero con el tiempo se añadieron privilegios y responsabilidades, hasta adquirir su forma durante el Renacimiento.

Acceder al puesto puede hacerse de varias formas. Una es deponer al príncipe anterior, presionándolo, llegando a pactos con la Primogenitura, creando caos... hasta obligarle a abdicar. Otra sería convertirse en Senescal y esperar a que sufra la Muerte Definitiva o pierda el cargo.

Los "súbditos" de un príncipe no le deben nada. En realidad la mayoría solo sigue el protocolo de la Tradición y después pasa a ocuparse de sus asuntos. Es el Príncipe el que debe asegurarse la lealtad de los Vástagos de su ciudad si quiere mantenerse en el cargo y mantener la Mascarada. Al fin y al cabo, ser Príncipe implica un gran poder, que es la principal razón por la que se intenta llegar a este puesto. A menudo tiene una gran influencia sobre el mundo mortal para asegurarse de poder hacer frente con eficacioa a cualquier amenaza. También son los únicos que pueden permitir crear Progenie y tienen libertad para hacerlo sin cortapisas, puede extender su poder sobre todos los que habitan en su dominio y castigar a sus enemigos mediante la caza de sangre.
 

Sigbert

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Re:[Vampiro: La Mascarada] Descendiendo por la Torre de Marfil
« Respuesta #3 en: Agosto 09, 2015, 11:13:39 am »
La Primogenitura.



La Primogenitura es la asamblea de antiguos de una ciudad dada. Cada clan habitualmente tiene al menos un representante en la Primogenitura, además de cualquier otro antiguo de los clanes que quiera acudir a la reunión. No se sabe con certeza cuándo se creó, pero lo cierto es que siguen existiendo y celebrando reuniones, pudiendo ser o los principales aliados de un Príncipe o sus más encarnizados enemigos.

En principio, la Primogenitura es una representación de las opiniones de los diferentes clanes acerca del gobierno de una ciudad, pero la falta de representantes de uno o más clanes, debido sobre todo porque no haya nadie o al menos no los suficientes miembros de un clan para que tengan representante, hacen que normalmente esto no ocurra así. En ciudades pequeñas, es el Príncipe quien se convierte en Primogénito de su clan, mientras en las grandes, son ocupados por dos Vástagos diferentes. Esto no significa que se lleven necesariamente bien, pudiendo ser los que mayores problemas lleguen a tener por la falta de acuerdo en algunos asuntos.

La Primogenitura puede ostentar mucho poder aunque no se les haya concedido oficiamente. A veces llegan a tener más poder que el propio Príncipe y ponen y deponen a su antojo a los candidatos según les interese; otras veces gobiernan de facto la ciudad, ignorando al Príncipe; y en otras on ostentan ningún poder, siendo manejados a su antojo por el Príncipe de turno.


El Látigo.



No es un puesto oficial dentro de la jerarquía de la Camarilla, sino un cargo bastante reciente. Se trata de un ayudante de un Primogénito, atendiendo las labores que éste no puede desempeñar por exceso de trabajo, sobre todo la de informar a los miembros de su clan sobre ciertos asuntos que deban saber. Es probable que llegue a adquirir más relevancia que su Primogénito, siendo sustituido rápidamente antes que pueda dar el siguiente paso. También se puede emplear en este cargo a alguien recalcitrante o torpe para que su ineptitud quede a la vista de todos.

En las reuniones de los clanes sirven para aguijonear las discusiones recurriendo a cualquier método necesario, desde completar detalles que haya olvidado inadvertidamente el Primogénito, gritar a los miembros del clan más elocuentes para que dejen hablar al resto, insultar a alguein para que haga pública su auténtica opinión o lanzar una estrategia incendiara para hacer que el asunto siga rodando. También puede sustituir a su Primogénito en una reunión de la Primogenitura, aunque normalmente solo para informar a su superior y no para que dé opiniones respecto al tema a discutir.


El Senescal.



Este cargo implica ser el ayudante personal del Príncipe, e igualmente su sustituto si las circunstancias lo requiriesen, desde una salida de éste de la ciudad a un asesinato repentino.

Aunque un Príncipe qusiera tener la última palabra en su elección, un buen número de Primogenituras ha luchado para asegurarse que se nombra a un candidato de su gusto, sobre todo cuando el Príncipe no está bien visto ante los ojos de esta asamblea.

Para la mayoría de los Senescales, el trabajo puede ser muy desagradecido, pues sus labores son muchas, pero los reconocimientos pocos, siendo el Príncipe en última instancia quien coseche los resultados... sobre todo si son buenos. Un buen Senescal puede ser un regalo para un Príncipe ocupado con otras preocupaciones, o una pesadilla si resulta ser un incompetente. Varios Senescales se han parovechado de sus puestos, usándolos para convertirse en el Vástago mejor informado de la ciudad, aventajando incluso a las Arpías, gracias a que suele ser el que filtra la información que llega al Príncipe.

La selección de un Senescal puede seguir varios criterios, dependiendo de la ciudad. Algunos prefieren la docilidad y confianza, mientras otros valoran la independencia y el sentido común por encima de todo. Lo que la Primogenitura pocas veces permite es que Senescal y Príncipe pertenezcan al mismo clan, pues se entiende como un favoritismo y acumulación de poder por parte de éste sobre los demás
 

Sigbert

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Re:[Vampiro: La Mascarada] Descendiendo por la Torre de Marfil
« Respuesta #4 en: Agosto 09, 2015, 11:14:05 am »
Las Arpías.



Son los chismosos, intrigantes y los que otorgan la posición social. Son la palabra en el oído inoportuno, los que spueden hacer que la no vida de un vampiro sean un infierno por el mero hecho de llevar una corbata fea o devolver un insulto. Suele tratarse de un grupo de vampiros de entre los Antiguos de una ciudad, aunque no pocos Ancillae consiguen acceder a este puesto teniendo a los Neonatos como aprendices suyos. Un Neonato que trata de ascender a Arpía pronto ve que sus superiores se vuelven contra él implacablemente, la mayoría ven cómo se despelleja verbalmente su ambición en el acto; si tiene suerte, se limitarán a ponerle solo en ridículo.

Las Arpías no se escogen en el acto, se hacen. Son vampiros que en vida tuvieron una vida social muy activa y entre los no muertos siguen ejercitando esta actividad a la vez que están dotados de una percepción extraoridniaria de la naturaleza humana y vampírica que les permite ver más allá de las simples apariencias. La mayoría suele pertenecer a los clanes sociales por excelencia: Toreador y Ventrue, aunque excepcionalmente otros antiguos como Malkavian o Brujah han ocupado estos puestos. También pueden tener sus ayudantes para que les informen sobre todo aquello que ocurra en su ausencia. Están interesadas en las complejidades de Etiqueta de la Estirpe, la forma adecuada de hacer las cosas y la errónea, censurando cualquier mal hábito o forma de hacer las cosas hasta llegar a condenar al acusado a un auténtico ostracismo.

También ayudan durante las visitas de dignatarios y supervisan los acuerdos de prestación entre los Vástagos.


El Guardián del Elíseo.



El nombre del cargo lo dice todo, se trata del responsable de lo que suceda en el Elíseo y habitualmente en sus alrededores. Cualquiera que desee usar los servicios del lugar: reuniones, conciertos y otros eventos, debe acordarlo antes con el Guardián, quien puede cancelar un acontecimiento en cualquier momento si considera que es una amenaza para la seguridad y la Mascarada. Tal poder puede usarse para destrozar reputaciones, aunque no sea tan grande como los que ostentan otros cargos de la ciudad.

Los Guardianes pueden ser de cualquier clan, aunque suelen ser Ancillae en éstos, lo que les permite asegurar la presencia de seguridad en el Elíseo. No suelen ser Toreador, debido a la facilidad con que suelen distraerse en estos entornos. Ser Guardián imlica muchas responsabilidades y pocas ventajas pues se es responsable de todo lo que ocurra dentro de las paredes y alrededores del Elíseo, y suele ser condicional al igual que estudiado con lupa por Príncipe, Primogenitura y Arpías, que siguen su trabajo con gran atención. Deben asegurarse del cumplimiento de las Tradiciones, responsable de impedir el acceso con armas, hacer de anfitrión en una velada, cuadrar los calendarios para que todos puedan disponer del Elíseo dentro de sus restricciones...

En definitiva, siendo un cargo que pasa con frecuencia de mano a mano, tiene la facultad de elevar socialmente a un vampiro o hundirlo de forma inexorable si es incapaz de hacer bien su trabajo.


El Sheriff.



Aunque su trabajo puede variar de una ciudad a otra, su principal función es ser el "policía" del Príncipe aunque después se le puede encomendar aspectos relacionados con la fuerza como mantener el orden en las caller e incluso echar a los alborotadores del Elíseo. En tiempos de guerra, se le suele pedir al Sheriff que comande las operaciones, liderando ataques y coordinándolos. Puede tener ayudantes, pero siempre con la aprobación del Príncipe. También tiene que vigilar que no se rompa la Mascarada en la ciudad. Se coordina con el Guardián del Elíseo en asuntos de seguridad en éste y se considera ideal que ambos Vástagos se lleven bien y colaboren, sobre todo si se da el caso de la celebración de un Cónclave.


El Azote.



No es un cargo que se dé en todas las ciudades de la Camarilla y su origen es algo incierto. Los Axotes llevan su autoridad a recorrer las fronteras y yermos de las metrópolis importantes, siendo su objetivo los vampiros novatos creados sin permiso, los anarquistas y los sangre débil cada vez más numerosos de 14º y 15º Generación.

Los procedimientos del Azote varían según la ciudad, desde tener el derecho a eliminación para purgar cuando sea necesario, hasta que se le obligue capturar a los infractores para llevarlos al Elíseo y someterlos a juicio. No necesariamente se llevan bien con los Sheriffs, quienes les ven como una amenaza para su poder aunque a veces pueden liberarles para que se dediquen a otros asuntos y no tengan que velar por el mantenimiento de la Mascarada en toda la ciudad.

No se trata de un cargo precisamente popular, haciendo que recaiga en Vástagos solitarios o que se convierten en solitarios por el ejercicio de su trabajo. A la larga, incluso el Príncipe parece incómodo en su presencia y acaban alejándose de los Elíseos, aunque se les intenta mantener en la vida social por temor a que se conviertan en simples asesinos incapaces de diferenciar entre amigos y enemigos.


Las Masas.



No todos los vampiros en la Camarilla tienen título, sino que se encargan de sus propios asuntos, desde conseguir poder entro de la secta a la política o economía de una zona de su interés. Otros se mantienen al margen, prefiriendo vivir tranquilamente su no vida y dedicándose a asuntos cotidianos que le evadan del aburrimiento en que puede convertirse la inmortalidad. Algunos pueden integrarse en la vida mortal, otros no, pero en general tratan con los mortales aunque sean solo para alimentarse siendo lo normal que se interesen por trabajos de éstos relacionados con su ámbito de conocimiento: ciencia, política, erudición...

Al final no importa lo que hace cada Vástago, sino que se hace para evitar vagar en la deriva hacia la locura que da la eternidad sin sueños...


Para más información, consultar Vampiro: La Mascarada; La Guía de la Camarilla; Arcontes y Templarios.