Por favor ingresa o regístrate. Mayo 20, 2019, 12:59:28 pm

Autor Tema: [Demonio: La Caída] Creación de personajes y otras consideraciones  (Leído 2217 veces)

Sigbert

  • Visitante
Originalmente escrito por Der_Angelus:

- Ejemplo de creación de personajes
3 Pasos para crear un personaje:

1º: El Demonio.
Aphalón fue un ángel de la forja, de la 3ª casa. Un gigante de roca y magma, luchó junto al Lucero en la Legión de hierro, defendiendo las ciudadelas de los Caídos. Tras el descenso al Pozo, comenzó a preguntarse sobre las causas de su encierro, uniéndose a las filas de los crípticos. De naturaleza hosco y cabezudo, se maravilló al contemplar a su vuelta lo que la humanidad había aprendido por sí misma en su ausencia.

2º: El mortal.
Aphalón tomó como recipiente a Alba, una veinteañera al borde de la desesperación debido a un desengaño amoroso. Su ex, un macarrilla que nada tenía que ver con ella, la utilizó, mintió y engañó con su mejor amiga. Cuando ella, derrotada, se lo perdonó, la dejó él repronchándole injustamente que anteponía sus estudios de ingeniería a él. Con el alma y la voluntad rotas, un bote de barbitúricos terminó de prepararla psíquicamente para ser poseída.

La naturaleza pacífica y dócil de Alba contrastan con la rudeza y el temple de Aphalón. Éste contraste, junto el sentir como propios el rechazo amoroso, la agonía y el sufrimiento de Alba, hacen de freno al tormento del demonio devolviéndole la cordura que perdió en el Pozo.
Como bien suponéis, lo primero que hará será poner remedio al dolor que siente con desagradables consecuencias para el "$%!& de su ex Sonrisa Gigante

3º: Los puntos.
Reflejo los atributos y habilidades de Alba (débil e inteligente), los trasfondos, si los hubiera, de ambos y decido el Saber principal del demonio (Forja) y el resto, escogiendo de entre los dos restantes de su casa, el de la Humanidad y el Fundamento, aprendidos bien en su naturaleza o durante los milenios de su existencia. Puntúo las virtudes demoníacas, reparto los puntos gratuítos y ya tengo la ficha hecha. Rebotado

Ayudas:
Generadores de nombres angelicales/demoníacos
http://www.seventhsanctum.com/generate.php?Genname=adname
 

Sigbert

  • Visitante
Re:[Demonio: La Caída] Creación de personajes
« Respuesta #1 en: Agosto 09, 2015, 11:19:20 am »
Otras cuestiones a tener en cuenta.


FE
La fe es una conbiación de la seguridad en sí mismo del demonio, de su conociemiento de la Creación y su recuerdo del poder con que la gobernó.

Como la Vitae o sangre en Vampiro, la fe dota a los demonios de sus capacidades sobrenaturales. Al contrario que aquellos, los Elohim sin fe en su reserva simplemente pierden sus poderes convirtiéndose en humanos hasta volver a ganarla. Se comienza el juego con un valor de fe de 3.

1.- USOS de la FE
Pueden ser de tres tipos:
PODERES INNATOS. Activos siempre que se posea al menos un punto de fe en reserva.
- Aumento de atributos.
- Curación de las propias heridas. 1 pto cura TODO el daño contundente o 1 nivel de letal. El agravado (sólo por efectos sobrenaturales) no.
- Capacidad para aguantar la respiración gastando ptos de fe.
- Consciencia sobrenatural. Lugares con auras de maldad o santidad, etc. (Per+Al a 7)
- Inmunidad al control mental.
- Inmunidad a la posesión.
- Resistencia a la ilusión (Percepción+Alerta a 7 para cualquier ilusión)
- Resistencia al daño letal (lo absorven con su Resistencia).
- Invocaciones (saben cuándo se menta su nombre Celestial o Verdadero, descubriendo información sobre quien lo hace con tiradas de fe a 7 o 6 respectivamente. Los exitos determinan la precisión)

FORMA APOCALÍPTICA
En los tiempos anteriores al destierro, los demonios podían adoptar la forma que quisieran, pero ahora la decadencia de fe que sufre el Mundo de Tinieblas no se lo permite sin esfuerzo, obligándoles a consumir su reserva de fe. Esta forma es un reflejo de la verdadera naturaleza del huésped demoníaco. Cuando la adopte, los testigos humanos sufrirán los efectos de una 'Revelación' (más adelante), reaccionando con terror o fascinación.
Se determina por el saber principal.
Para que tenga lugar, se tiran tantos dados como puntos de reserva de fe tengas a dificultad 6 o se gasta un punto de la reserva (éxito automático).
En ese momento surtirá la transformación, que puede ser desactivada automáticamente a voluntad. Se obtiene la forma y 4 mejoras físicas particulares de cada forma. Cuando el tormento del personaje llegue a 7 se elige una mejora adicional atormentada y se sigue eligiendo otra con 8 y así sucesivamente. Si se pierde tormento, las aptitudes atormentadas también, por orden inverso a como fueron elegidas.
En casos extremos, el demonio puede recurrir a su reverso oscuro y manifestar temporalmente un rasgo atormentado, ganando un punto temporal de Tormento.
Por último, decir que no tiene por qué manifestar todos los rasgos de su forma apocalíptica (podría omitir las alas que serían un incordio en un ascensor).
Fallar una tirada de fe no tiene consecuencias. Un fracaso sí implica la pérdida de un punto de Fe de la reserva.

EVOCACIONES
Las evocaciones se declaran y se hace la tirada que requiera la evocación para determinar su efecto. Comparando el valor de los éxitos con el valor de Tormento permanente del personaje se determina si el efecto es el deseado o el atormentado. Provocar el efecto atormentado (causar enfermedad en vez de sanar, p.ej) es automático, adquiriendo un punto de tormeno temporal.
Ejemplo:
Se realiza una evocación con una reserva de 2+3=5 dados. Se tiran a dificultad 6 con un Tormento permanente de 7. Saca 3 éxitos: 7, 7 y 9. La evocación tiene éxito en el efecto normal (el que quería).
Si hubiera sacado esos 3 éxitos como 6, 6 y 9 (mayoría de éxitos por debajo del Tormento), hubiera tenido lugar el efecto Atormentado.

2.- TÉRMINO de JUEGO (rango-reserva)
La fe tiene un rasgo (fe permanente) y una reserva que se va usando al emplear ciertos poderes. Unos requerirán tener al menos un punto en reserva y otros, bien un gasto de puntos de fe o una tirada de Fe empleando el valor del rasgo.
La fe permanente no varía casi nunca, y está relacionada con la capacidad de transmutar la creación (esos 3 puntos que os habéis puesto en saberes). Así que si la fe permanente sube, es porque implica aprender más sobre la creación (aprender un nuevo nivel de evocación).
Con respecto a las evocaciones, no pueden tenerse más puntos en otras Sendas que en la principal. Cada evocación exige una tirada tipo Atributo+Habilidad (a 6 gralmente) para determinar el efecto. Puedes sumar a esta reserva tantos dados extras como Fe permanente tengas si recurres a tus esclavos (pactos) o gastando puntos de fe de la reserva para conseguir éxitos autmáticos en la tirada, como el uso de Fuerza de Voluntad en tiradas de Atributo o Habilidad. Si la tirada fracasa, pierdes un punto de Fe de la reserva, que es la que determina aspectos como el alcance o la duración.
Los dados extra tomados de los pactos se repartirán a voluntad del demonio entre los esclavos disponibles. El esclavo expoliado así perderá un punto de FdV, sin importar si la evocación tuvo éxito o no, reflejado en un dolor insoportalbe, visiones del Abismo o traumas mentales. Si se perdieran todos los puntos de FdV, renunciará a su cordura y sufrirá un trastorno mental. Si se extraen más puntos que FdV tiene el mortal, el daño será visible (daño letal) en forma de heridas, cicatrices o quemaduras, pudiendo morir por éstas heridas. Esto son, efectivamente, estigmas demoníacos. Si la fuente sobrevive al abuso podría secarse como fuente de Fe para el demonio, pero aún entonces seguiría a merced de éste (los demonios atormentados disfrutan asíGiño.
Sólo puede ejecutarse una evocación por turno, aunque se pueden tener tantas en activo como puntos permanentes de Fe.

POTENCIAL de FE
Se establece esta escala (0-5) para la fe que pueden proporcionar los humanos a los demonios. 1 correspondería a un funcionario, 2 a una persona devota (no muchas, estamos en MdT!), 3 a un sacerdote o misionero, 4 a un fanático religioso y 5 sólo a un puñado de personalidades (el Papa, Sta Teresa...). La mitad redondeando hacia arriba es la fe que un demonio puede tomar del mortal (como véis, generalmente 1 pto).

INVOCACIÓN de PODERES
Los demonios necesitan la fe como el aire, y revelar su poder en una atmósfera sin ella les es más complicado. Así, en presencia de una audiencia reticente o profundamente escéptica aumentará la dificultad de las evocaciones o la revelación de su verdadera forma. También el efecto de 'grupo' entre mortales pesará en la dificultad de las tiradas de Fe. Hay ciertas reglas, pero queda todo bajo el criterio del Narrador.

REVELACIÓN
Cada vez que un demonio utilice su Fe, los mortales en las inmediaciones tirarán Percepción+Consciencia (normalmente 1 o 2 dados) para presentir un 'algo raro' que emana del demonio a una dificultad de 10 - la Fe gastada (o perdida) durante la escena. La Revelación será automática si un mortal presencia la transformación en la forma apocalíptica.
La reacción mortal dependerá del Tormento del personaje y la FdV del mortal. El mortal tira su valor de FdV contra la dificultad de la Fe permanente del Caído. Los que fallen se quedarán clavados, atónitos. Si el demonio intenta interactuar con ellos, saldrán despavoridas e intentarán racionalizar o negarán lo que han visto más tarde. Los que la superen, seguirán siendo dueños de sus actos aún fascinadas o aterrorizadas, recordando parte o todo lo que ha ocurrido.
Un facaso implica un colapso emocional, pudiendo desmayarse o sufrir un paro cardíaco, un síncope, etc. Al final, no recordará nada, pero podrían asaltarle pesadillas o encanecer prematuramente (el famoso mechón blanco del susto).
La revelación sola no permite la Siega de Fe, dado que quienes la sufren están imbuidos momentáneamente en una consciencia imprecisa e intemporal. La Siega necesita de una relación con el mortal, aunque sea breve. Aunque contribuye, no es suficiente.

PLEGARIAS
Existe entre los demonios la bien fundamentada creencia de que los hombres han conseguido, no saben muy bien cómo, dar con fórmulas para dominar a los Caídos. Codificadas como plegarias de vinculación, abjutación, exorcismos, etc, han permanecido custodiadas por sociedades heréticas durante siglos. Sólo un elevado conocimiento ocultista o teológico podría llevar a cabo con éxito dichas fórmulas, pero un rumor de su sola existencia preocuparía a cualquier demonio.

NOMBRES VERDADEROS
Un Nombre Verdadero es, digámoslo así, la sintonía exacta con la psique de algo. Si ese algo pertenece a la Creación, estará recogido en algún Saber de la casa correspondiente. Si ese 'algo' es un determinado demonio, su conocimiento supone un poder total sobre él, estando obligado a acatar las órdenes de su controlador. El demonio podrá atacar a su señor en un descuido, pero conocer éste nombre supone una gran ventaja entre demonios (la Fe del atacante se sumaría a todas las reservas que el atacado emplease contra él, en este caso).
Sólo un ser vivo, sabiendo lo que está haciendo, puede invocar un Nombre Verdadero. Esto implica también, que si consigues conocer la personalidad y el propósito de un demonio (desentrañas su esencia), podrás discernir su Nombre Verdadero.
Si un personaje sabe qué busca, su jugador puede intentar hacer una serie de tiradas extendidas para averiguar el nombre Verdadero de un demonio. Estas búsquedas implican documentación (aunque encontrar tomos fiables no es sencillo), investigación de los rastros que deja en lugares donde se ha mostrado, sus esclavos (o cómo se dirijen a él), buscar otros demonios que hayan luchado junto a él en la Guerra, etc, etc, etc. todas estas tiradas a dificultad de 8 o 9.
Los demonios de rango bajo (vosotros) requerirían 10 éxitos en tiradas extendidas, 15 o 20 para los lores o señores y hasta 30 para barones o duques del Infierno.

INVOCACIÓN Y VINCULACIÓN
Los personajes pueden revelar a un mortal preparado una forma aproximada de invocarlos en caso de que sean devueltos al Infierno (matasen a su recipiente y no pudieran tomar otro adecuado en un tiempo determinado) e incluso de vincularlos (ser encerrado en una estatua no es plato de gusto de ningún demonio, aviso). Estos rituales son muy peligrosos y pocos de los conocidos son eficaces. El resto tienen cierto poder, pero sólo sobre un determinado demonio. Sólo decir que conocer el Nombre Celestial ayuda, pero el Nombre Verdadero es mucho más efectivo... si estáis dispuestos a correr esos riesgos... Demonio

3.- ABASTECIMIENTO de FE
Antes de la Caída, los demonios se proveían de la fuente de Dios, infinito e inagotable, dado su vínculo con Él. Tras ella, deben tomarla de aquellos a los que hizo 'a su imagen y semejanza'. Existen dos formas:

LA SIEGA: Es la extracción de fe similar al beso de un vampiro aprovechando el miedo o la reverencia de un mortal. Es, generalmente, menos efectivo que un pacto.
Lo único que hace falta es que el mortal crea en la existencia del demonio y en su poder. Así, podría deberse a un acto de bondad (un reluciente Ángel de la Guarda que llega en su ayuda) o maldad (una criatura del Infierno que viene a por su alma). Revelarse en la forma apocalíptica no es suficiente, siendo necesaria cierta interacción para que no albergue dudas (tiradas enfrentadas de FdV).
Mostrarse tal cual a un mortal tiene sus riesgos, tales como llamar la atención de un cazador de demonios o la de otros enemigos, así que usad éste método con cautela.
Aunque puede repetirse, aporta muy poca fe (normalmente 1 pto cada vez).

LOS PACTOS: Otra forma más rentable es forjar un pacto. Un pacto se formula verbalemnte entre el demonio y un mortal, expresando éste lo que quiere que el demonio haga por él a cambio de su devoción y culto. Si ambos acceden, el demonio gastará un punto de fe y deberá hacer realidad el deseo del humano para sellar el pacto. Éste deberá aceptar el obsequio y las condiciones del pacto libremente, pudiéndolo frustrar si no lo acepta o no queda conforme.
El pacto se romperá sólo si el demonio incumple su palabra o es destruído (que se dice prontoDemonio).
Es común hacer antes del pacto una serie de favores al mortal para, si rechaza el pacto, hacerle padecer por la vuelta del favor del demonio y que, ahora sí, caiga. Como se dice: 'la primera la paga la casa'.
Los pactos vinculan la fe del humano al demonio, pudiéndo ser tomada por éste en todo momento sin importar la distancia que los separe. Además, el mortal no tiene por qué saber de la naturaleza del demonio.
Ésta fe que se le brinda, el demonio la puede:
a) Tomar poco a poco. La mitad del Potencial de fe del mortal (normalmente 1pto de fe demoníaca) rellena, cada mañana, la reserva del demonio sin importar la distacia entre ambos.
b) Tomar, cuando quiera, hasta los límites del mortal. Para realizar una evocación más poderosa o restañar un daño muy grave. Abusando así de su vínculo, corre el riesgo de agotar la fe del mortal y consumir su cordura e incluso provocarle daño físico (estigmas), en forma de heridas abiertas o quemaduras.
c) Potenciar a su esclavo. Puede usar el resto de la fe del mortal (la que no use para ser inyectada en su reserva cada día) en proporcionarle ciertos poderes innatos, propiedades de su forma apocalíptica o evocaciones atenuadas que posea el demonio. El mortal sólo necesitará pasar una tirada de fuerza de voluntad a dificultad 6, 7 y 8 respectivamente para poderlas usar. También pueden aumentarse así atributos, habilidades, etc (todo menos trasfondos). A ésto es a lo que se llama 'proporcionar un don'. Además, pueden incluso sanarse enfermedades crónicas, curar cegueras o hacer que los paralíticos vuelvan a andar.
 

Sigbert

  • Visitante
Re:[Demonio: La Caída] Creación de personajes y otras consideraciones
« Respuesta #2 en: Agosto 09, 2015, 11:20:21 am »
LA HISTORIA HASTA EL MOMENTO PRESENTE

CAPÍTULO I. EL COMIENZO
Comencemos por el principio.

¿Dios existe?
'Y Dios creó el Mundo'- con frases semejantes comienzan las revelaciones de tantas y tantas religiones únicamente renombrando al Creador. Yavéh, Alá o Buda son los más conocidos. Otros tantos como Brahmma, t=0 o el 'fiat lux', no tanto.
Según el punto de vista, Dios es un ser todopoderoso, un fenómeno físico todavía por explicar (una singularidad) o la idea filosófica que implica el sacar a lo estático de este estado para llevarlo a otro dinámico. Así, llamamos a ese 'primer movimiento' Dios, del cual surgieron la materia y energía necesarias para formar el Universo tal cual lo vemos hoy.

¿Unos ángeles?
La materia y la energía son sólo el barro del Universo. Hacen falta unas manos que le den forma. Esas manos, para unos, son los ángeles que, bajo la silenciosa supervisión de Dios dieron forma a la Creación. Para otros, esas manos son leyes y preincipios físicos que gobiernan el contínuo espacio-tiempo.
Los ángeles, como primera creación de Dios, son capaces de alterar esas directrices por lo que, al comienzo, cuando la energía que los impulsaba, la fe, no era un limitante al proceder del mismo Dios, TODO era posible.

El principio
En el prólogo del Universo únicamente existían dos entidades: lo que Era y lo que No Era, ambas se contenían mutuamente y cada cual era la antítesis de la otra al mismo tiempo. No existía la materia, el espacio o el tiempo, únicamente energía pura en potencia, infinitamente concentrada.
Los ángeles fueron creados en el momento de la explosión de ese tremendo potencial para darle una forma coherente y lo más perfecta posible.
Se hizo Su Voluntad (lo que otras fuentes llaman big-bang) y la embrollada madeja se esparció desordenadamente en todas sus dimensiones. Así nació la primera de las casas celestiales.
 

Sigbert

  • Visitante
Re:[Demonio: La Caída] Creación de personajes y otras consideraciones
« Respuesta #3 en: Agosto 09, 2015, 11:21:17 am »
CAPÍTULO II. LA CAÍDA

Los Elohim (ángeles) cubrieron todos los quehaceres es estratos. Desde lo más cercano a Dios hasta lo más cercano al Hombre, Su última creación, Sus verdaderos hijos. 'A Su imagen y semejanza' hace referencia no a la forma, sino a el alma, lo que diferencia a los hombres del resto de las criaturas. Por poderosos que sean los Ángeles, también carecen de ese fuego interior.

"Los Amaneceres transportaron Su chispa, los Fundamentales construyeron el recipiente, los Guardianes dotaron de actividad a las piezas, los oceanitas le dieron su formación sagrada, el raciocinio y los talentos, los Azares donaron el concepto del tiempo, la memoria y el potencial de anticipación y planificación, los Ángeles de la Naturaleza pusieron el instinto y las sensaciones. El toque final fue de los Segadores: la renovación física, la capacidad de cambiar, crecer y, si es necesario, curar las heridas de la experiencia."- La humanidad fue la creación definitiva, la más ambiciosa. Y de Dios llegaron dos órdenes que lo cambiarían todo:

Primero, ordenó que los Elohim amaran a los hombres como a Él mismo.
Después, ordenó que se escondieran de él. No deberían ver, sentir o escuchar, ninguna pista, ningún mensaje que les revelara la existencia de los ángeles.

Y, sumisos, lo cumplieron.

Adán y Eva pasearon por el Paraíso, un lugar mucho más rico, fuera de la comprensión del mundo monocapa actual, donde todo existía en capas diferentes que se disfrutaban simultáneamente. Todo era perfecto para ellos y cada uno era un momumento a la belleza. Pero carecían del contraste para saberlo. Eran los seres más perfectos de la Creación, pero no desarrollaban su potencial y se limitaban a andar, comer y dormir. Y los Elohim, sufriendo por ello, permanecieron ocultos.

Fué un Azar, Ahrimal, quien vio en un futuro cada vez más cercano un terrible cambio, algo que, dijo, trastocaría el futuro de la humanidad. Se informó a los Ángeles, se intentó contactar con Dios, pero éste calló. Confusos, los Elohim se reunieron para debatir qué hacer, y la discusión no resolvió nada. Fué entonces cuando Lucifer, el Lucero del Alba, habló. Propuso que, dado que Dios les exigía cumplir con dos premisas incompatibles, los ángeles que lo quisiesen se manifestaran a Eva y Adán para avisarlos de la catástrofe y, así, cumplir con la primera órden salvándolos.

Y fue así, por amor, cómo liderados por la Voz de Dios, el Príncipe de los Ángeles, el Serafín de la Mañana, Lucifer, un tercio de la Hueste se mostró para prevenir a la Humanidad. Su ofrecimiento fue desinteresado, ofreciendo un último regalo a los hombres que amaban como a Dios y dándoles la opción de rechazarlo. Y éstos lo aceptaron complacidos.
 

Sigbert

  • Visitante
Re:[Demonio: La Caída] Creación de personajes y otras consideraciones
« Respuesta #4 en: Agosto 09, 2015, 11:21:38 am »
CAPÍTULO III. LA EDAD DE LA IRA

La consciencia dió a los hombres la abstracción, y ésta la creatividad, la metáfora y el símil. Con ello, la humanidad evolucionó en una escala distinta a la biológica. Distinta a la que Dios había dictado para ellos en un principio.

La ropa, el fuego, un idioma aprendido de los ángeles, el arte... los Elohim desplegaron todas sus posibilidades para perfeccionar al hombre en un mundo perfecto. Pero eso no debió de gustar a Dios.

Cuando amaneció el nuevo día sobre los logros del hombre, vino acompañado de una vanguardia de ángeles ecabezados por Miguel, la nueva Voz de Dios. Éste ordenó a Eva y Adán que rehusaran los conocimientos y dones de los Rebeldes y Dios los volvería a aceptar en Su seno. En cuanto a los propios Elohim disidentes, serían reducidos a cenizas por su insurrección.
Lucifer, altivo, rehusó volver para ser ajusticiado sin más explicaciones y la primera batalla entre ángeles tuvo lugar. Sin embargo, el mal no existía por aquel entonces y la lucha fue detenida cuando en ambos contendientes quedó claro que el Lucero era muy superior a Miguel. Sin heridas, sólo honor.
Cuando Miguel, derrotado, pidió respuesta a los hombres éstos reafirmaron su amistad con aquellos que los habían sacado del ostracismo y la ignorancia. Y Lucifer lloró de alegría.

No toda la humanidad eligió como Adán y Eva. Una parte, liderada por Abel, se cuestionó adorar a Dios, ya que Él había creado a sus benefactores. Obedeció junto a los suyos y, ciegamente, su fe le llevó a Dios. Sus ángeles los restauraron y borraron de sus mentes lo que habían visto, lo que no duró mucho, ya que la conciencia es contegiosa y cuando ambas tribus se unieron en la lucha a los Elohim, los que no pudieron volver a la abstracción eran predecibles y, por tanto, presas.

Entonces, Miguel decretó el Castigo divino por el cual los rebeldes dejarían de volver a llamarse Ángeles y la Creación sufriría por su desobediencia. Los castigó a todos con un mundo desolador, excepto a la casa de Lucifer, los Diablos, a quién dejó el castigo de no ser castigados. Nota. Tras esto, se marchó replegando en formación defensiva a la Hueste entorno a los humanos leales a Dios. Y entonces llegó el fuego del Cielo, el fin del Paraíso, la Cólera de Dios.

Se ordenaron 7 filas de Elohim para filtrar el toque de Su Divinidad sin riesgo y lo infinito tocó lo finito. El caos entró como un torrente en los engranajes de la naturaleza, replegando unas facetas sobre otras y la entropía hirió de muerte el universo, convirtiéndolo en lo que hoy vemos.

La Guerra aún habría de librarse, pero entonces deberían haber sabido que estaban condenados.
 

Sigbert

  • Visitante
Re:[Demonio: La Caída] Creación de personajes y otras consideraciones
« Respuesta #5 en: Agosto 09, 2015, 11:21:54 am »
CAPÍTULO IV. LA ERA DE LAS ATROCIDADES

Tras la Cólera del Altísimo, la Creación, Lucifer animó a los Caídos a no abandonar su causa. Se crearon las 5 legiones del Lucero. Éste, juntoa Belial, tomó el mando de la Legión Escarlata, cuyo objetivo era forjar un nuevo Paraísode entre las ruinas.
Abadón, un Devorador, y suLegión de Ébano se encargaron de formar la vanguardia contra el Cielo.
Dagón tomó como objetivo proteger a los humanos que lo siguieron y fundó la Legión de Hierro.
El sabio Asmodeo y su Legión de Plata se volcaron en indagar el potencial de la Humanidad yen una búsqueda incansable de la verdad.
Las Casas se repartieron entre las legiones, excepto la de los Verdugos, que bajo el mando de Azrael formaron la Legión de Alabastro, que quedó a la espera de ser llamada.
Así, las legiones quedaban cada una en su fortaleza y sus comandantes bajo el mando de Lucifer. La Humanidad que los había seguido se repartió entre las 5, salvo Adán y Eva, que siguieron su propio camino por decisión propia.

Tanto las legiones del Píncipe de los Caídos como la Hueste Celestial fundaron en esos días 5 ciudades fortaleza y durante este tiempo no cesaron los duelos corteses entre ángeles para dirimir disputas.

De nuevo, fue Ahrimal quien predijo el terrible cambio, pero no pudo impedirlo. Y la ira y el odio fraternal cayeron como un velo de tinieblas sobre el mund, haciendo palidecer el castigo de Dios frente a lo que el Primer Asesino hizo aquella tarde.
El acto de Caín se extendió como una onda en unestanque sobre las conciencias de los Elohim, y la Legión de Ébano marchó sin piedad sobre Sagún, ciudad de la Hueste, reduciéndola a escombros y aniquilando a quienes encontraron. Los demonios saborearon la ira y los ángeles, atónitos, no supieron reaccionar a aquello.
Y así comenzó la era de las Atrocidades.

En el frente, Abadón cosechaba crueles victorias sobre la Hueste, propagando la enfermedad y el odio. Asmodeo y los suyos no cejaron en su empeño y sus transgresiones para con la humanidad. Sus rebaños de humanos languidecían sometidos a los atroces experimentos de la legión.

Lucifer tuvo noticias de los excesos y, tras fracasar las negociaciones, lideró con éxito una marcha para someter y captar a los desbocados Caídos, convenciéndolos para formar un solo reino.
 

Sigbert

  • Visitante
Re:[Demonio: La Caída] Creación de personajes y otras consideraciones
« Respuesta #6 en: Agosto 09, 2015, 11:22:14 am »
CAPÍTULO VI. EL INFIERNO

No había llamas, azufre ni tridentes. Frío. Sólo frío. Y vacío. La locura y la cólera anidó en los demonios tras miles de años en aquel vacío y quien lo hubiera podido evitar se había perdido. Tras una inquieta espera, el rumor de que el Lucero los había abandonado se extendió y, sin un líder que los guiara,surgieron las facciones que los dividieron en su dolor mutuo que acabó transormando definitivamente al ángel en demonio.

La guerra desatada en el Abismo desde el nacimiento de las facciones no tuvo fin. Los Príncipes del Infierno pelearon entre ellos arrastrandoconsio el resto. Conviertieron la camaradería en una relación señor-vasallo al conocer y usar los Nombres Verdaderos de sus ahora esclavos.

Paralelamente, las almas humanas se agolpaban tras las rejas de su encierro y, consumidos por su monstruosidad, los demonios torturaban a aquellos que habían amado.

Sin embargo, cuando nadie dudaba de la inviolabilidad del Pozo, los 5 Archiduques, antiguos tenientes de Lucifer, desaparecieron de repente. El Infierno permaneció mudo de expectación. Sintieron cómo el mundo seguía su curso y la humanidad latía ignorante y temerosa, como siempre desde que fueran exiliados. Todo siguió igual y su cárcel no se abrió.
Un día comenzaron a desaparecer demonios, pero volvían para explicar cómo habían sido conbocados por mortales. Algunos, no regresaron. El ritmo de estas invocaciones descendió con los milenios, pero la pregunta de cómo el hombre había tenido acceso a estos conocimientos permaneció.

En 5 ocasiones la Vorágine, una tormenta de terrible poder, rugió en el reino de los espíritus y sacudió los sellos del Abismo. En cada una, las paredes resistieron con firmeza y entonces, en un instante, todo cambió. Una nueva tormenta azotó la barrera entre el Infierno y la antesala de los muertos y, al acercarse los demonios tras ésta, vieron con una mezcla de asombro y confusión lo que nunca esperaron ver: grietas en su prisión.

El Éxodo

Las grietas no se cerraron, nadie vino para custodiarlas. Lo suficientemente anchas para éstos, los demonios más pequeños las atravesaron por órden de sus príncipes con el mandao de liberar a sus amos.
Volando entre los espíritus, enchidos de odio y venganza, bandades de demonios atravesaron con ira y temor la tormenta de almas.

Pero los ángeles no salieron a su ecuentro.

Ebrios y exultantes, de nuevo ante su Creación, los ángeles caídos exploraron el mundo y no hallaron ángeles ni vestigios de Dios y, sintiendo de nuevo el tiróndel Abismo al que estaban vinculados, tomaron conciencia y buscaron un cascarón adecuado guiadospor la empatía que los unía a los mortales. Y renacieron.

Aun entonces, nadie salió a su paso.


Año 2000 d.C. La humanidad se agolpa en las puertas de un nuevo milenio. Sin embargo, algo les dice en su fuero interno que éste va a ser un tiempo distinto.