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Autor Tema: Steven Rogers, capitán USSAF, Estados Unidos  (Leído 694 veces)

Bowden

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Steven Rogers, capitán USSAF, Estados Unidos
« en: Septiembre 03, 2015, 04:19:25 pm »
DESTINO: 2

Bono de daño: +1
Iniciativa: 0
Acciones de combate: 4
Movimiento: 1
Heridas:
      Rasguños 6
      Herido 3
      Grave 2
      Incapacitado 2
      Moribundo 1

Habilidades de combate:
Agilidad 1
Pelea 0
Atencion 1
Vigor 2
Esquivar 1
Armas largas 1
« última modificación: Octubre 09, 2015, 01:27:25 pm por Bowden »
 

Salyus

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  • Guerra se le llama cuando ganan los fuertes.
Re:Steven Rogers, capitán USSAF, Estados Unidos
« Respuesta #1 en: Septiembre 04, 2015, 04:21:05 pm »
Nombre: Steven Rogers
Nacionalidad: EEUU
Edad: 29 Años
Concepto: Oficial del Ejército (Rango Capitán)
Puntos de Destino: 2
Puntos de Experiencia disponibles: 3
Puntos de Experiencia gastado: 119
Imagen del Personaje:



Aspectos:
   -Código Honor (Soldado)
   -Quijotesco

Agilidad: 1
Arma Larga: 1
Armas Cuerpo a Cuerpo:1
Astrofísica: 0
Atención: 1
Computadora: 1
Conducir Vehículos Ligeros: 0
Conocimiento ”Leyes": 0
Criptografía: 1
Esquivar: 1
Etiqueta: 1
Instrucción: 1
Liderazgo: 3
Operaciones Espaciales: 0
Pelea; 1
Persuadir: 0
Primeros Auxilios: 0
Vigor; 2
Voluntad: 2
   
Idiomas:

Nativo; Inglés
Adicionales: Alemán

Talentos

-Carismático; +1 Liderazgo y Persuadir
-Táctica: +1 Liderazgo
-Rango; Capitán (Rango +4 Liderazgo en entorno militar)
-Sin Miedo;  +2 versus Terror


Dones:
   -Regeneración ; Regenerar Miembros 1, Regeneración Rápida 2
   
   
Limitaciones:

-Vulnerable al Plasma
-Consumo incrementado




Transfondo; Capitán Steve Rogers del ejército espacial de los USA.


Steven Rogers nació en uno de los muchos rascacielos de la famosa Manhattan, el corazón de la cultura de los Estados Unidos de América, y hogar de sus mayores logros y sus peores miserias.

Steven era un chico normal, más bien delgaducho, un chico que desde pequeño vivía fascinado por los héroes de su país, desde Amstrong hasta los padres fundadores de la patria de la libertad, y es que sus padres eran descendientes de aquellos que lucharon por la liberación durante la guerra de independencia. Los Rogers guardan en su casa reliquias y antigüedades familiares que generación tras generación han ido guardando humildemente como símbolo del paso de los años y de la evolución de su amada patria. Con la carrera espacial en la punta de mira, Steve, con todo el apoyo económico y moral de sus padres y tras terminar con mucha dificultad los estudios necesarios para ello, se enroló en las Fuerzas Espaciales para servir a su país y hacer que sus padres y hermanos se sintieran orgullosos del primogénito de la familia.

Durante su formación descubrirá infinidad de cosas, abrirá los ojos a un nuevo mundo, lo cual, contra todo pronóstico reforzará su patriotismo y su creencia en las bondades del país de la libertad al que con tanto esfuerzo buscaba proteger. Fue en una misión en la luna, en unas maniobras conjuntas entre las tropas americanas y las tropas nacionalsocialistas allí asentadas, unas maniobras pensadas para evitar que el bloque comunista pudiera posicionarse correctamente y mostrar músculo, donde el ya Sargento Rogers, conoció al cabo Krauss Von Haunter, cuando la unidad del alemán quedó barrida del terreno por un terrible accidente y la unidad del Sargento Rogers se hizo cargo de él y de dos de sus hombres, que sobrevivieron a duras penas.

Las órdenes eran mantener aislados a los alemanes hasta que pudieran ser entregados a su cuartel general, pero también sacar toda la información posible de ellos. Puesto que la luna no es un lugar de grandes espacios y lujos, Steve Rogers separó a los tres alemanes y los repartió en distintas salas. El cabo Krauss Von Haunter quedó asignado a su cargo directo y sería aislado en su misma tienda. Steve seguía protocolos, aunque los retorcía al máximo para aumentar las cotas de buen trato a sus “invitados”, pues ni eran prisioneros no habían hecho nada que mereciese un trato peor, pese a lo que los protocolos aconsejaban.

El Sargento pasó muchos días en compañía del alemán, el cual, pese a la oposición digna de Rogers a escucharlo, le hablaba de las grandezas de su pueblo, sus gentes y su cultura. Rogers nunca claudicó, se mantuvo firme en su defensa de los derechos individuales y de la cultura de la libertad. Pero no pudo evitar ser capturado por los encantos de Krauss, un hombre misterioso y exótico…

Rogers había tenido varias parejas, era un hombre apasionado y firme, y a las chicas eso les gustaba, a él le gustaban las chicas decididas y con fuerte personalidad. Aquel día no entendió cómo pudo caer enamorado de un hombre, y no estaba seguro de cómo iba a evolucionar aquello. Durante varias semanas, Krauss Von Haunter estuvo a su cuidado y vivieron un romance de incógnito. Nunca Rogers se había sentido tan mal como cuando entregó a Krauss a los alemanes. aunque se habían despedido en privado, le hubiese gustado hacerlo en público, pero sabía que la gente de Krauss nunca perdonaría un ataque de ese calibre contra la pureza de la raza y la cultura aria, que Krauss personalizaba perfectamente.

El siguiente mes de maniobras fue pésimo para Steve, su cabeza estaba fuera de lugar y no paraba de pensar en que no había vuelto a tener noticias de Krauss, hasta que un día le llegó una carta. Una carta que parecía venir desde la Tierra, a nombre de una compañía de seguros. Krauss había muerto en un fatal accidente poco después de abandonar el suelo lunar. Había puesto toda la herencia a su nombre antes de morir, e incluso dejaba una carta de despedida, que aún hoy Steve Rogers guarda con recelo. En esa carta Von Haunter le decía que tenía que despedirse, que temía que iba a ser purgado a causa de su romance, y le pedía perdón por no poder volver a verlo. Cuando Steve fue a ver las pertenencias de Krauss pudo llegar a su casa en una zona en el casco urbano de Berlín, se trataba de una pequeña mansión, tremendamente decorada con toda la simbología que Steve odiaba, pero que aun así ahora podía comprender. De vez en cuando, durante el poco tiempo de licencia que le dan en el ejército, Steve pasa sus vacaciones en ese lugar, intentando recordar todas las conversaciones que tuvo en el pasado con la única persona que se acercó a hacerle dudas de algunos de sus paradigmas. Steve se prometió a sí mismo que investigaría al culpable de tal barbarie, desde el primero hasta el último y les haría pagar por ello.

Pese a lo que pudiera parecer, esto aumentó el patriotismo y su defensa a ultranza de la cultura americana, pues Rogers sentenció desde ese momento, que la única manera de evitar que estos dramas se repitiesen era luchar contra la opresión de los regímenes totalitarios y llevar la democracia americana a todos los rincones del mundo. Durante los siguientes años su convicción y constancia caló hondo en el corazón de muchos de los soldados que lo rodeaban, sus propios superiores y los políticos de la nación utilizaron su figura múltiples veces como reclamo para el alistamiento voluntario o como “marca” del ejército. No era la gran pasión de Steve, de hecho siempre buscó la manera de librarse de estos follones.

Tal fue su ascenso que fue invitado a un programa secreto del ejército que buscaba crear supersoldados que pudieran sobrevivir a situaciones de guerra en el espacio. Rogers aceptó por compromiso hacia los superiores que tan bien le habían tratado. Más de 100 oficiales del ejército de los USA participaron en una serie de pruebas médicas, físicas, psicológicas y hasta ideológicas que el almirantazgo tenía preparadas para buscar al mejor de entre todos ellos para ser el primero en probar el programa de los “Marines Espaciales”.  El Capitán Steve Rogers y la Teniente Phoebe Carter llegaron igualados en su puntuación a la recta final de la selección. Steve era un patriota, pero la atractiva y mortal Phoebe era una mujer peligrosa y muy competitiva, que poco a poco fue demostrando que por alguna razón el programa se había vuelto su obsesión llevándolo al terreno de lo personal desde el primer momento.

La razón de porque el Almirantazgo al cargo del programa eligió al capitán Rogers nunca quedó totalmente esclarecida, sus puntuaciones no superaban, de hecho eran de media peores que las de la Teniente Carter. El capitán Rogers fue finalmente elegido y felicitado mientras que la teniente pidió una excedencia de un año.

Los siguientes meses el Capitán estuvo encerrado en instalaciones de alto secreto preparándose física y mentalmente para la operación. Fue el día de su 28 cumpleaños cuando finalmente los médicos e ingenieros decidieron llevar a cabo el proceso. Rogers aún recuerda ver los primeros rayos del amanecer a través del cristal de la cúpula saliendo por el horizonte mientras respiraba el gas somnífero que lo dejaría inconsciente mientras lo metían en lo que los ingenieros bromeaban llamando “el horno”. Cuando los disparos despertaron al Capitán, aún se encontraba dentro de ese líquido viscoso, dorado y caliente, con cables unidos a agujas clavadas por todos su cuerpo, el dolor era insufrible y la angustia crecía a medida que recuperaba la consciencia, se sentía atrapado en medio de un tiroteo.

Cuando finalmente pudo girar la cabeza y ver a través del cristal del “horno” pudo ver a Phoebe y a sus hombres matando a todos los ingenieros, doctores e incluso a los oficiales que monitorizaban el experimento mientras que se dedicaban a coger todos los papeles y las bases de datos que había en los laboratorios. Steve estaba demasiado anestesiado, cansado, dolorido y anclado como para ser capaz de salir de allí a defender la base, y lo intentó, pero sin éxito. Tras unos intensos minutos, todos en la base estaban muertos o moribundos, excepto Phoebe y algunos de sus hombres que salían cargados con papeles, sistemas de memoria algún servidor entero llevado en un carrito…

Antes de irse, Phoebe dio un último vistazo a la base y posó su mirada sobre el “horno” desde el cual el capitán la miraba con impotencia. Ella sonrió victoriosa y levantando su arma disparó tres veces hacia el capitán. Steve pudo sentir cómo las balas atravesaban el cristal, que se rompió en mil pedazos y luego atravesaban su propia piel provocandole heridas no compatibles con la vida. El dolor fue desgarrador, sumado a su caída fruto del colapso de las paredes de cristal lo que provocó aún más dolor al retorcerse tubos y agujas por todo su cuerpo. Steve solo pudo ver a la teniente Carter salir tranquilamente de la base levantando su puño izquierdo por encima de su cabeza, en señal de victoria y despedida.

Cuando llegaron los equipos de rescate pocos quedaban vivos, el capitán Rogers era uno de ellos, al parecer el proceso lo había salvado, aunque el ataque de la teniente había dejado el experimento a medio terminar, y los datos robados serían clave para poder terminar con éxito el cambio.

Poco después Steve se enteró de que Phoebe había desertado a la URSS, la agencia de inteligencia especulaba con que fuese una espía desde el principio o que hubiese vendido el proyecto a los soviéticos a cambio de un puesto en el ejército. Los científicos supervivientes han ayudado a Steve a adaptarse al proceso y han intentado trabajar para terminarlo pero necesitan de los datos robados, estos científicos también opinan que para poder replicar el proyecto no bastaría solo con esos datos, la figura de Steve como experimento viviente serían necesarios junto a los datos para replicar todo el proceso con seguridad.

Steve volvió al servicio activo confuso por todo lo que había pasado, agradeció volver a estar acompañado de sus hombres y del patriotismo militarista del ejército al que pertenecía. Sin embargo esto no le duró mucho, Steve recibió una carta firmada por el presidente de los estados unidos de américa solicitando su participación en un programa internacional de exploración de Titán, la misteriosa luna de Saturno.

El alto mando quería poner a prueba las nuevas capacidades de Steve además de tener presencia en un programa de tamaña importancia. El capitán Rogers era el sujeto perfecto por su lealtad a la patria y su situación de ventaja física con respecto al resto. Rogers ni se planteó negarse a una solicitud como esa....
« última modificación: Octubre 09, 2015, 01:45:16 pm por Salyus »
"Existen tres maneras de hacer las cosas: bien, mal y a la manera del ejército"
 

Bowden

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Re:Steven Rogers, capitán USSAF, Estados Unidos
« Respuesta #2 en: Septiembre 15, 2015, 04:08:05 pm »
Valores de combate actualizados en el post inicial.
Seria conveniente que con los proximos puntos te pusieses armas cortas al menos entrenado. Los oficiales suelen llevar pistola.
 

Salyus

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Re:Steven Rogers, capitán USSAF, Estados Unidos
« Respuesta #3 en: Septiembre 23, 2015, 01:36:06 am »
Abro la habilidad Criptografía y subo computadora (que entiendo que es informatica o similar xD) a 1. Un total de 5pds
"Existen tres maneras de hacer las cosas: bien, mal y a la manera del ejército"
 

Salyus

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Re:Steven Rogers, capitán USSAF, Estados Unidos
« Respuesta #4 en: Septiembre 26, 2015, 02:06:57 am »
Me subo un nivel de criptografía y un nivel de pelea (por lo de la maquina enigma y los guantes de boxeo respectivamente XD)
"Existen tres maneras de hacer las cosas: bien, mal y a la manera del ejército"