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Autor Tema: Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia  (Leído 1049 veces)

Bowden

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Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« en: Septiembre 03, 2015, 04:20:48 pm »
DESTINO: 5

Bono de daño: +1
Iniciativa: +3
Acciones de combate: 7
Movimiento: 2.3
Heridas:
      Rasguños 6
      Herido 3
      Grave 2
      Incapacitado 2
      Moribundo 1

Habilidades de combate:
Agilidad 2
Pelea 1
Atencion 3
Vigor 2
Esquivar 2


« última modificación: Octubre 25, 2015, 01:51:49 am por Bowden »
 

Lilly Christie

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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #1 en: Septiembre 03, 2015, 05:51:42 pm »


Dra. Anna Povlovna Vorobiov

24 años. Soviética.
Doctorado en Biología Marina
Habla ruso, inglés y alemán.

Aspectos:
Maniática del Tiempo
Idealista (Gobierno Soviético)

Habilidades:
Agilidad: 2
Atención: 3
Ciencia (Biología): 4
Computación: 2
Conducir Vehículo (ligero): 1
Engañar: 1
Esquivar: 2
Etiqueta: 1
Lenguaje (Inglés): 2
Lenguaje (Alemán): 1
Pelea: 1
Persuadir: 1
Vigor: 2
Voluntad 3
Astrofísica: 1
Procedimientos espaciales: 2
Armas Largas: 0

PD actuales: 9/118
Puntos de destino: 5

Talentos:
Doctorado en Biología (+1 a Ciencias Biológicas)
Atractiva (+1 a Persuadir y Engañar por nivel con personas que se puedan sentir atraídas, máximo dos niveles)

Dones:
Cronómetro perfecto (Implante Ocular)
Visión Microscópica (Implante Ocular)

Limitaciones:
Honesta (-5)
Enamoradiza (-8)

Curiosidades:
Tiene un ojo azul y otro castaño.


Historia:
Hija mayor, tiene otros tres hermanos. Su padre es Teniente Mayor del Ejercito Soviético, su madre profesora de Inglés (me subiría idioma "inglés" con los puntos por historial; en caso contrario sería profesora de matemáticas.) No es de extrañar que debido a que ambos son una figura de mando dentro de sus profesiones, aplicaran estas mismas enseñanzas en sus hijos. Al ser Anna la primogénita, fue quien recibió una educación más estricta. Gracias a su padre aprendió la importancia de la puntualidad, siendo debidamente castigada al retrasarse en alguna de las actividades: 0600, levantarse. 0615, ducha; 0630 vestirse, 0655, desayuno. Era capaz de quedarse sin desayuno si llegaba a las 0700 a la mesa. Y así, su vida fue ordenada por el tiempo.

A los cuatro años sabía contar hasta el 100 sin saltarse ningún número, y podía leer frases sencillas. A los 5 años, no solo las leía, sino que comprendía su significado. La llegada de un nuevo hermano a los 6 años no redujo su carga, puesto que ahora en su horario personalizado debía agregar también el cuidar de su hermano y convertirse en el modelo a seguir. Entró a esa edad a primer grado, siendo transferida al segundo una vez la profesora se hubo asegurado luego de un par de semanas, que la niña terminaba con mucha antelación sus deberes, pasando el resto de la hora quieta en su silla, en completo silencio. Se le comentó a los padres sobre la poca relación que tenía la niña con sus compañeros de clases, a lo cual la pequeña había contestado que no encontraba de que hablar con ellos. Durante sus momentos de descanso, encontraba más interés en el crecimiento y respuesta que daban las flores plantadas en los costados, siendo sus primeros dibujos las formas detallada de una flor con sus pistilos, y una abeja posada en ella. Su interés pasó luego hacia los insectos, antes de comenzar a interesarse por animales vertebrados.

A los 14 años hubo terminado secundaria, y sus altas notas le dieron acceso casi inmediato a la universidad. Ella hubiera podido acceder de todas formas incluso sin haber cumplido las notas solicitadas, debido a la conexión de su padre con el ejército, pero primeramente él no hubiera permitido que su hija entrara sin sus propios méritos, y en segundo, la joven tampoco lo hubiera aceptado. Al igual que le ocurrió en su infancia al entrar en primer grado, se encontró incapaz de comunicarse con sus compañeros de estudios. Estos la tomaban por una niña en un principio, y luego en una pequeña empollona insoportable más adelante. Pocos se acercaban para intentar conocerla, y los que lo hacían se arrepentían a los pocos minutos. Sin embargo, la genio en cuerpo de niña se convirtió en mujer, y los que en un principio veían en ella una chica demasiado metida en ordenadores y libros como para ser mínimamente social, ahora comenzaban a estudiarla a ella con nuevos ojos. Era pocas las veces que aquella joven sonreía, pero cuando lo hacía dejaba atontados a los hormonales adolescentes a su paso.

Anna no era tampoco tonta, por lo cual reconoció esa capacidad que poseía al poco tiempo. Aprendió a usarla a su favor, pero nunca con mentiras. El mismo tipo de vida estricta que llevaba le hacía ver que era absurdo mentir, ya que una mentira por muy pequeña que sea llevará siempre a otra mentira hasta convertir todo en una maraña capaz de destruirse con un soplo. Como la gran telaraña de mentiras que conformaba el gobierno americano, "la tierra de oportunidades y promesas falsas", tal como le dijera su padre una y otra vez durante su infancia y adolescencia. El gobierno soviético era duro, pero directo y honesto. A diferencia de los americanos, no engañaban con propaganda absurda, ni creaban una falsa ilusión de un poder que ciertamente no poseían, y que en caso de tener no lo habían obtenido de sus propios esfuerzos, sino robados de otras naciones.

Se graduó de Licenciada en Biología con honores a los 18 años de edad, comenzando las gestiones para realizar un Doctorado en el tema, específicamente el estudio de la Biología Marina. Sabía que debía cumplir también con sus respectivos años de labor militar para con su nación, y se consideró en la capacidad de poder cumplir con ambos proyectos al mismo tiempo. Por primera vez en su vida, solicitó de manera formal la ayuda de su padre, aunque ésta fue apenas necesaria, ya que Anna se presentó con su proyecto de estudios en el cual basaría su doctorado ante la academia militar. Con la seguridad y honestidad que la caracterizaba, expuso el planteamiento de su trabajo, un avance en cuanto a la posibilidad de terraformación de planetas donde la cantidad de agua fuera mínima, pero suficiente para desarrollar una ciertas plantas acuáticas que permitirían, una vez llevadas a su punto culminante, la creación de oxígeno. La idea fue tomada en consideración, aunque no inmediatamente, por lo cual tuvo que cumplir un año exclusivamente en entrenamiento militar, antes de poder combinar los estudios de su doctorado junto con su deber como patriota.

Una vez hubo empezado con la realización de los estudios y trabajos de campo necesarios para su proyecto, el ejército le proporcionó lo que consideró sería una herramienta útil para su trabajo: implantes oculares que le permitirían realizar sus observaciones directamente en el sitio, sin necesidad de tener que tomar muestras que podría ser contaminadas en el proceso. Como petición personal, la misma joven pidió que se le fuera implantado un cronómetro, para poder llevar con más precisión las notas de sus estudios. A los 24 años completó su doctorado, entrando a trabajar directamente con las instalaciones científicas del Ejército. Será allí, mientras continúa desarrollando su proyecto, que recibirá la carta que representará un cambio radical en su vida.

Anexo: Incluso el reloj más perfecto puede paralizarse o saltarse un segundo. Anna intenta no recordarlos, puesto que han sido los momentos donde ha olvidado todo lo que sabe, entregándose profunda y enloquecidamente; y terminando con el corazón roto y una marca dolorosa en su bitácora. De su época del colegio, recuerda a Pavel: un chico rubio que un día la había defendido de sus compañeros de clase. El niño lo habría hecho sólo por que le parecía injusto, pero para la niña aquel había sido un gesto absoluto y sincero de amor verdadero. Ese amor se convirtió en desdicha cuando vio a aquel mismo niño rubio entregándole una flor a una niña de un curso más avanzado.

Algo parecido ocurrió en la universidad. Su cuerpo se había desarrollado hasta hacerla una hermosa mujer, cosa que no pasó desapercibido a los estudiantes más adultos. Uno de ellos, de aquellos que les gusta romper las normas y que siempre la había fastidiado, se hizo más y más insistente con ella, hasta acorralarla un día en un pasillo y susurrarle al oído todas las cosas que le haría en el momento que ella se descuidara. Ella debería haber acusado a aquel chico con las autoridades de la universidad, pero en contra de cualquier lógica, aquella violación de su espacio personal la había hecho idealizarlo como un macho alfa, quedando prendida por completo de él. Pasaba por los pasillos donde sabía que él estaría, procuraba llamar su atención para atraerlo, aunque fuera con insultos y palabras groseras. Y entonces, cuando había comenzado a plantearse el ser ella quien le propusiera hacer todo aquello que él le susurrara al oído, se descubrió un video viral de aquel estudiante siendo sodomizado violentamente, y con cara de realmente estarlo disfrutando.

Y así muchas más. Casi siempre sabía que todo iba a salir mal cuando el corazón le daba un salto, usualmente se trataban de chicos malos, líderes de bandas, hombres "alfa", que al menos por un segundo parecían mostrar interés en ella. Lo intentaba evitar a toda costa, maldiciendo en silencio ese salto en su reloj natural, ese latido que dejaba de ser calmo y se aceleraba. Pero casi siempre caía, y a menos que su "ídolo" cayera de alguna forma de su pedestal, Anna no dejaría de adorarlo como se adora a un dios.

« última modificación: Noviembre 03, 2015, 04:19:47 am por Lilly Christie »
Madurar no es tomar decisiones importantes;
es entender y aceptar las consecuencias de las mismas.
 

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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #2 en: Septiembre 09, 2015, 12:25:07 pm »
En vista de como estas conduciendo el personaje, te propongo lo siguiente. Vamos a intercambiar la limitacion maniatica del tiempo, y pasarla a aspecto, y uno de los aspectos, el que tu consideres que va a ser mas limitante, o que te de menos usos positivos, lo pasas a limitacion.
Que te parece?
 

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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #3 en: Septiembre 10, 2015, 12:35:34 am »
Ok, me parece muy bien ^^

Al parecer, por el momento me estoy llevando bien con los sucios imperialistas (?) por lo que Idealista me parece que me daría menos problemas que el de Honesta. Pero si consideras que me dará más problemas el de Idealista, pues pongo ese de limitación.

Con los 3 puntos, compro Alemás en 0 ^^
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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #4 en: Septiembre 10, 2015, 01:04:43 am »
Ok. Entonces honesta baja a limitación y controladora del tiempo sube a aspecto. Lo veo bien.

Enviado desde mi HUAWEI P7-L10 mediante Tapatalk

 

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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #5 en: Septiembre 15, 2015, 04:02:24 pm »
Caracteristicas de combate actualizadas en el post inicial
Veo que no tienes la habilidad armas largas. Habiendo hecho el servicio militar debes tenerla. Subela con los proximos puntos que recibas, al menos a nivel 0. Y armas cortas si quieres tambien.
 

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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #6 en: Septiembre 20, 2015, 07:12:09 am »
01 de Abril, 2070.

Bitácora personal de la Dra Anna Povlovna Vorobiov.

Dia 64 del Curso de Preselección para el Programa Titan-1

Hoy se nos ha puesto a prueba por primera vez en el corto tiempo que llevamos en las instalaciones. Puedo decir sin temor a equivocarme que, comparado a las exigencias de este día, lo realizado estos dos últimos meses es un juego de niños. Además, me ha permitido la oportunidad de comprobar las impresiones que tengo de mi equipo.

Steve Rogers. No tuve que pasar mucho tiempo con él para asociarlo con una imagen americana, propaganda de la gran guerra, de un hombre con sombrero de copa y traje con los colores de su bandera, y una frase que anunciaba "We want you". Todo en él parece gritar "soy un orgulloso soldado americano", desde como viste a como saluda. Admiro su correcta puntualidad y obedencia de las leyes, pero mi padre y la historia me han enseñado que no se puede confiar en un americano, menos aún si este soldado americano creetan firmemente en su idiología como creo yo en la mia.

Malcolm Washbourne. Aún cuando es también de nacionalidad imperialista, parece menos interesado en la política que en sus "reliquias". Es hábil en el trabajo de Mechas y toda la parafernalia mecánica, aunque parece reacio a actualizarse a los avances del siglo XXI. Es directo y nunca se calla lo que piensa, lo cual considero una virtud; aunque es posible que le traiga consecuencias si no tiene cuidado al medirse.

Katherine Beckett. La tercera y última americana del grupo. Tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros, supera en cuanto a fuerza y resistencia a muchos de los candidatos del programa. Su pasión por lo que he notado es la reparación, y no me es difícil imaginarla arreglando un desperfecto en la nave con cables sueltos, tuercas y un trozo de chicle. No estoy muy segura si me atrevería a montarme en una nave con tal reparación, por lo que agradezco no tener que enterarme.

Lydias Cortez. La camarada venezolana posee buenos dotes en pilotaje, aunque me temo que parece poco estable emocionalmente. Hace varios días ya tuvo un episodio de depresión relacionado con el fallecimiento de su abuela, lo que se reflejó en los entrenamientos. Por el momento el episodio no se ha repetido.

Wu Syaoran. De la nación hermana China, es la contraparte de Beckett; mientras una maneja el Hardware, él se encarga del Software. Tiene un gran sentido del humor y ha logrado sacarme alguna risa sincera, algo que no es sencillo, lo admito. Hemos trabajado bien en equipo, y confío en sus capacidades. Pero no le dejaré revisar mi cronómetro, por mucho que me insista que no lo modificará.

Mijail Novikov. Es el primer candidato que conocí, camarada de nuestra madre Rusia. Ha sido mi profesor de alemán estos meses y debido a nuestras especialidades nos ha tocado trabajar juntos en los laboratorios. No habla mucho sobre él, pero sonríe amablemente siempre. Es posiblemente de quien menos sepa de todos mis compañeros, algo ilógico al ser ruso y con quien paso más tiempo.

Estos son mis compañeros, juntos somos Epsilon. Hoy es una muestra de lo que veremos en los próximos meses, debo confiar en mi equipo y sus capacidades pero sobretodo confiar en mi.

Fin de la entrada diaria.

« última modificación: Septiembre 20, 2015, 08:41:38 am por Lilly Christie »
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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #7 en: Septiembre 21, 2015, 07:17:43 pm »
Uso los 3pd para comprar la habilidad Armas Largas a 0. Lo he editado en mi ficha. Además, al cambiarme la limitación me sobró 1pd, más 1pd que tenia guardado, los usé para subirme Idioma Alemán a 1.
« última modificación: Septiembre 22, 2015, 02:45:53 am por Lilly Christie »
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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #8 en: Septiembre 24, 2015, 12:14:10 pm »
De: Dr Schiedemann
Para: Anna Povlovna
Asunto: Interfaz de Realidad Aumentada.

A la atención de la srta Anna Povlovna:

El departamento de contabilidad ha aceptado nuestra peticion para el implante en sus ciberopticos de un Interfaz de Realidad Aumentada.
Deberá acudir a la enfermeria del campus durante esta semana, para un scanner biometrico y una revision de compatibilidad de sistemas.
Le agradecemos su predisposicion para con el proyecto, y esperamos que este equipo le sea de utilidad en sus investigaciones.
Un cordial saludo,
Dr Schiedemann


 

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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #9 en: Octubre 07, 2015, 08:56:27 pm »
Instalaciones de Entrenamiento: 28 de Marzo 2070

Anna dedicaba treinta minutos en las mañanas trotando alrededor de las residencias, y luego sesenta minutos exactos usando las maquinarias para ejercitarse. Era su rutina, que intentaba cumplir todos los días a la misma hora, excepto cuando eran llamados para clases o actividades que coincidían con esa hora. Esos días, el ánimo de la rusa se alteraba muy levemente, con la sensación de estar en una hora incorrecta, aún cuando el resto del día ocurriera de la misma manera rutinaria, sin alteración alguna.
Al poco tiempo había descubierto que su compañera de Epsilon, Beckett, también tenía una rutina de entrenamiento, aunque no siempre coincidían. Luego de pensarlo, decidió que realizar ejercicios con una compañera resultaba más beneficioso que hacerlo en soledad; por una parte se fomentaba el compañerismo y por otra se hacía más ameno el ejercicio. Por eso había propuesto a la americana a mantener una rutina juntas, mientras cumpliera su única regla: ser puntual.
-Buen día, Katherine.- Saludó mientras empezaba el calentamiento, viéndola cruzar la puerta. -Llegas 0.29 segundos más temprano... ¿Está todo bien?-

Becket se sentía extraña. LLevaba poco tiempo allí y como siempre, le costaba entablar relación con la gente. Lo bueno es que todavía no había tenido que partirle la cara a nadie como le pasó cuando entró al ejercito, que todo eran burlas e insultos velados de sus compañeros. Así que fue toda una sorpresa cuando esa rusa tan bonita le propuso salir a correr juntas.
Ya en su habitación pensó que quizás le querría gastar alguna novatada o algo peor, pero mejor enfrentarse ya a lo que pudiera venir. Se colocó su ropa deportiva que era la misma que le había proporcionado el ejercito al entrar y que para ella era la más cómoda. unos rockys negros con el escudo de su arma en la esquina inferior derecha y una camiseta de manga corta de corte masculino con el mismo escudo en la espalda.
Como ya conocía un poco a la chica sabía que le gustaba ser puntual así que se esforzó para no llegar tarde. Su saludo ya le provocó una pequeña risa, algo raro en ella. La cosa empezaba bien.
- Todo perfecto - dijo colocándose a su lado para acompañarla en el calentamiento - No sabía que también entrenabas. Lista y deportista. Parece que eres un buen fichaje para esta gente - intentaba que su tono fuera natural pero aún le salían las palabras algo forzadas. No sabía que temas sacar o si aquella muchacha querría entrenar en silencio.

La rusa parpadeó un poco al escucharla reír, pero puesto que confirmó encontrarse bien no se preocupó, sino que le devolvió la sonrisa. -El ejercicio requiere disciplina, y la disciplina te da control sobre tu vida.- Fue su respuesta a la curiosidad de la americana. -Pero ignoro si mi rutina física influyó la decisión de ser aceptada como candidata para el proyecto.-
Se detuvo un momento para evaluar admirativamente a la mujer. Ambas eran pequeñas en tamaño, comparadas con las mujeres arias que las rodeaban. La musculatura de Katherine le daban un aspecto definido, y aún así Anna podía confesar lo sorprendida que se había sentido al ver como era capaz de levantar objetos tan pesados que incluso algunos hombres se lo pensaban.
-Me alegra que aceptaras mi invitación. He notado que pareces más cómoda entre los chicos y sus máquinas, pero aún si nuestras especialidades coinciden poco me pareció que sería buena idea conocernos mejor.- Dio un par de vueltas a brazos y cuello para soltar las articulaciones. -Había invitado también a Lydia, pero me respondió que prefería entrenar por su cuenta.- Se encogió de hombros, pues respetaba la decisión de la venezolana.
-¿Empezamos con la cinta?-

Cuando Anna mencionó que Lydia no había querido ir a entrenar con ellas, y sin saber porque, sintió cierta desilusión, y no pudo evitar que parte de ese sentimiento se reflejase en su rostro, casi siempre serio.
La americana asintió ante la idea de la cinta de correr. Ambas tuvieron suerte y encontraron dos cintas libres una al lado de la otra. Por los altavoces del recinto surgía una música con sonidos repetitivos que solo servía para marcar el ritmo de los que allí se reunían para hacer ejercicio. Había muy poca gente de todas formas por lo que se podía mantener una conversación más o menos privada.
Una vez puestas en marcha Becket reanudó la conversación
- Tienes razón que deberíamos conocernos mejor. Si estamos en el mismo equipo el que entendamos como pensamos cada uno puede ser vital si somos los elegidos. ¿Tu nos ves como un equipo apto para poder emprender este viaje tan importante? - ella tenía sus recelos pues por lo poco que los conocía eran todos muy distintos - Quiero decir, son todos buenos tios, pero muy distintos. Para mi es difícil abrirme a otras personas... quizás por eso me cuesta todavía vernos como equipo - dijo desviando la mirada con cierta vergüenza.

Iniciaron con una velocidad suave sobre la cinta, y mientras comenzaban a caminar la rusa aprovechó para atarse el cabello en una cola de caballo. Las toallas y las botellas de agua habían quedado en los portavasos que estaban situados entre las dos máquinas, ordenados de manera que no perdieran el tiempo cuando terminaran con aquel primer ejercicio.
-Todavía no estamos listos.- Confesó sin atisbo de duda. En el poco tiempo que llevaban, habían comenzado a conocer ciertas particularidades de cada uno, además de sus especialidades para cada una de las labores en la nave. -Pero creo que podemos llegar a ser un grupo sólido. Rogers sabe infundir seguridad en los simulacros, Cortez tiene gran manejo de los controles junto a Washbourne, Wu parece tener una relación amorosa con la nave, Novikov se funde en el laboratorio; tú eres muy buena armando y desarmando, y yo soy una experta en mi rama.- No había que hacerse la humilde, Anna estaba segura de ser una de las mejores en cuanto al campo biológico se refería. La rusa mantenía las manos en los costados, sin sostenerse de la barandilla de la cinta por el momento. La miró un momento, de nuevo como si la evaluara luego de sus palabras. -Si todos fuéramos iguales, dudo que pudieramos ser un buen grupo: estaríamos en constante competencia los unos con los otros para poder quedar en el grupo final.-
De eso ella estaba segura; ella misma sabía que estaba compitiendo contra expertos biólogos de otras nacionalidades. -¿A que te refieres con "abrirte"?- Preguntó algo curiosa. Hasta el momento le parecía que la americana era muy sincera al hablar (sólo había que escucharla en los simulacros, como decía lo que pensaba sin pelos en la lengua.)

Kath se queda callada mientras continua corriendo. Parece que está intentando encontrar las palabras adecuadas
- Antes has dicho que me siento cómoda entre hombres, pero... bueno, realmente no me siento cómoda con nadie.- tuvo que ponerse un momento la mano en la boca por un pequeño acceso de tos.
- Me cuesta... tratar con la gente. Quizás sea por mi mal genio.. no se. Pero creo que es necesario para este proyecto - intentó forzar una sonrisa. - Por eso he aceptado tu petición. Pareces una tia de puta madre.. perdón, legal. Así que.. no se, ¿cómo va esto? ¿Te cuento algo de mi y tu me cuentas algo de ti? - realmente lo estaba haciendo de pena pero no sabía hacerlo mejor

Iban a buen ritmo en la cinta, aunque la rusa se giró un momento para mirar a la americana.
-Intenta no respirar por la boca.- Dijo a modo de recomendación. -Gracias, tu también pareces "legal".- No pudo evitar que se le asomara una pequeña sonrisa ante aquella palabra americana usada en aquel contexto. -Bien, lo normal sería ir mencionando detalles de nuestra vida y ver si tenemos algún punto en común por donde empezar. También podemos hacernos preguntas más específicas respecto a algún comentario que hagamos. Lo haré yo primero.-
Pensó un momento, antes de empezar. -Soy rusa de nacimiento, y la mayor de cuatro hermanos. ¿Tú tienes hermanos?-

Becket se envaró ante la pregunta. La rusa había dado de pleno. No sabía como contestar a aquello.
- Lo tuve, si - dijo finalmente secándose el sudor de la frente con el brazo - Pero me crió mi tio Pit. No era un buen tipo, pero era lo único que tenía - se encogió de hombros como si aquello no tuviera importancia.
- Y que hay de ti? Niñez feliz, padres amorosos y todo eso? - no pudo evitar que su voz sonara con cierta ironía. Se llevó de nuevo la mano a la frente. Parecía sudar más de lo normal para el ritmo que llevaban y sus ojos tenían un extraño brillo.

La miró de soslayo. -Lo siento.- Expresó. De lo poco que había dicho Katherine asumió por índice de probabilidad (aún cuando las vivencias del ser humano no eran posibles de calcular o prever) que la familia de la americana habían fallecido de manera súbita, lo que la obligara a mudarse con un pariente no deseado.
Notó la tonalidad irónica de sus palabras, la cual era una manera de mostrarse a la defensiva. En menos de diez minutos ya había dado con una de las razones por la cual Kath decía que no podía "tratar" con la gente. -Si, he tenido una vida feliz hasta ahora.- Sopesó la siguiente parte de la pregunta. -A su manera, mis padres han sido amorosos con sus hijos. Desde el principio se nos inculcaron valores de disciplina, obediencia y respeto; que no hay que conformarse con una nota regular, sino apuntar siempre a la excelencia. Las sonrisas y abrazos de aprobación y orgullo se nos daba sólo cuando eramos realmente merecedores de ello.- Para Anna, eso demostraba amor.
Sabiendo que era mejor no tocar el tema familiar, la rusa continuó por otro camino. -¿Qué hacías antes de entrar al programa?-

Becket alzó su muñeca para enseñarle el tatuaje a la rusa - Ejercito del aire. He estado en varios destinos pero el último es secreto - dijo guiñándole un ojo divertida - ¿Y tú? ¿En que currabas? - poco a poco la americana comenzó a encontrarse mal. De nuevo la maldita tos la asaltó, hasta que sintió una punzada en el lado derecho del pecho. La sensación de falta de aire comenzó a hacerse patente y tuvo que bajarse de la cinta con dificultad.
- Anna..- su respiración se había vuelto rápida y dificultosa - Necesito...ir...al...médico - se agarró desesperada al brazo de su compañera transfiriendo todo el calor que desprendía su curo. Realmente parecía tener mucha fiebre...

Sonrió al escuchar como Katherine picaba su curiosidad. -Estaba trabajando en mi tesis sobre la posibilidad de terraformación espacial con el...- Se interrumpió a mitad de su explicación, escuchando con preocupación la tos de la americana. Al momento detuvo su cinta, y temiendo que estuviera por caer la sostuvo como pudo. Pasó su brazo por la espalda de ella, con la mano libre tomó una de las botellas de agua y una toalla, y con cierta dificultad la llevó hasta la pared. Ella no poseía la fuerza para llevarla todo el camino.
-Busquen a un médico.- Dijo con tono autoritario a uno de los que se encontraban cerca y que se había girado a mirar. Recostó a Kath contra la pared y la ayudó a sentarse. Empapó una de las toallas con agua y comenzó a aplicarla en su frente y sus labios. -¿Desde cuando comenzaste a sentirte mal?- Preguntó, preocupada y ciertamente confundida. No era normal desarrollar una fiebre tan alta en tan pocos minutos. -¿Tomas algún medicamento que hayas olvidado tomar hoy?- Tanteó, puesto que en sus rangos de posibilidades estaba que la mecánica sufriera algún tipo de infección o enfermedad y se encontrara bajo tratamiento, en cuyo caso de haber omitido algún medicamento podría haber causado aquella reacción repentina.

Un chico que estaba por allí cerca salió disparado en cuanto Anna dio la voz de alarma. Becket en cambio  parecía haber entrado en un estado de aturdimiento. - No dejes que entre - dijo sujetándose fuerte a tu mano. - Otra vez no, porfavor - realmente parecía delirar por la fiebre. Era extraño ver como esa chica arisca y malhablada pareciera ahora tan débil.
Al poco llegó un médico del campus. Ya conocía el historial de Becket y venía preparado para llevarla a la enfermería. Necesitaba antibiótico en vena y 24h de reposo mínimo. Por sus palabras Anna dedujo que Becket tenía alguna enfermedad que necesitaba de control médico...

Anna se quedó con ella durante ese día, dando aviso por si preguntaban por ellas. Cuando Kath volvió en si se mantuvo en silencio, e igual que con lo de la familia, al ver como la afectaba, no haría preguntas. Ya Beckett le contaría llegado el momento, pero la base de la confianza comenzó a nacer entre ellas, que a modo de pacto silencioso compartieron una sonrisa.
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Re:Anna Povlovna Vorobiov, bióloga, Rusia
« Respuesta #10 en: Octubre 17, 2015, 01:48:18 am »
Horario de estudios (Dra. Anna Vorobiov)

05.00
Despertar

05.30 a 05.50
Desayuno

06.00 a 07.00
Estudio particular sobre organismos biológicos resistentes al metano.

07.10 a 07.50
Secuencia de ejercicios con Beckett

08.00 a 13.00
Clase diaria con todos los candidatos.

13.05 a 13.55
Almuerzo

14.00 a 17.00
Clases de equipo con tutora.

17.15 a 18.50
Entrenamiento de Mechas con Mal

19.00 a 19.50
Practicas de immersión en tanque / Practicas con el implante de Realidad Aumentada

20.00 a 20.30
Cena

20.45 a 21.50
Estudios sobre electrónica con Wu

22.00 a 23.00
Repaso a las materias vistas ese día, e investigación de las que se verán al dia siguiente.

23.05
Dormir

(Este horario esta abierto a modificaciones según la profesora Kauffman o la capitana Korovin... O Ari...)
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